El desfile como plataforma cultural donde la moda trasciende la colección y se convierte en un lenguaje para hablar de territorio, identidad y transformación. Nace del Camino del Arriero: una figura que avanza desde la montaña hacia la ciudad, llevando consigo memoria, oficio y territorio.

La colección no mira al pasado como nostalgia. Lo transforma. Reinterpreta códigos colombianos —el carriel, los tejidos, el punto de cruz, la textura del paisaje— desde una mirada urbana, contemporánea y global.

Una pasarela donde el origen se mueve, la tradición evoluciona y el craft latino encuentra una nueva forma de habitar la ciudad.

EL LUGAR

EPM · Medellín · Colombia

El desfile tuvo lugar en el Edificio Inteligente de EPM, un ícono de Medellín y de su capacidad para transformar la ciudad desde la energía, la arquitectura y la visión pública.

Más que un escenario, EPM fue parte esencial del relato: un símbolo cultural de progreso, movimiento y memoria urbana. Desde allí, VÉLEZ y J BALVIN presentaron una declaración que conecta moda, música, territorio y ciudad. Un encuentro creado en Colombia, con una visión abierta al mundo.

PUESTA EN ESCENA

El escenario fue concebido como un paisaje en movimiento.

Materiales, volúmenes y piezas escultóricas acompañaron el recorrido sin imponerse sobre la colección. La pasarela se transformó en una geografía viva: un camino entre montaña y ciudad, entre memoria y presente.

La obra

La experiencia trascendió el desfile para convertirse en un recorrido donde el arte, la música y el territorio ampliaron la narrativa de la colección. La puesta en escena incorporó Trasiegos (2026), una instalación escultórica del artista colombiano Fredy Alzate concebida como una reflexión sobre el movimiento, la memoria y la transformación del paisaje cultural antioqueño. Tres esferas monumentales, recubiertas por sedimentos de tierra y remanentes de ladrillo - materiales que comparten el barro como origen - evocaron los recorridos, las rutas de intercambio y los procesos que han dado forma a las montañas y a la identidad del territorio.

La obra

La experiencia trascendió el desfile para convertirse en un recorrido donde el arte, la música y el territorio ampliaron la narrativa de la colección. La puesta en escena incorporó Trasiegos (2026), una instalación escultórica del artista colombiano Fredy Alzate concebida como una reflexión sobre el movimiento, la memoria y la transformación del paisaje cultural antioqueño. Tres esferas monumentales, recubiertas por sedimentos de tierra y remanentes de ladrillo - materiales que comparten el barro como origen - evocaron los recorridos, las rutas de intercambio y los procesos que han dado forma a las montañas y a la identidad del territorio.

La pasarela

Un recorrido donde el arriero deja atrás la montaña sin olvidarla, y avanza hacia una ciudad viva, construida desde movimiento y transformación.

EL RITUAL

La experiencia gastronómica fue una extensión del recorrido creativo. Junto a Selecta, Vélez llevó el concepto de Artesanía en Movimiento a una serie de sabores inspirados en el origen, el camino, la memoria, la ciudad y la transformación. Cada estación tradujo el territorio en una experiencia contemporánea, donde ingredientes tradicionales fueron reinterpretados con técnica y sensibilidad. Un relato servido en bocados, bebidas y gestos: la finca, el trapiche, el café, la panela, el maíz, la yuca, el cacao y los cítricos como parte de una misma memoria viva.

La mesa

Bebidas inspiradas en la finca cafetera y el trapiche tradicional, hasta bocados que reinterpretan ingredientes de la memoria gastronómica colombiana, cada momento celebró el encuentro entre origen y contemporaneidad. Una experiencia pensada para acompañar la pasarela sin interrumpirla: sutil, sensorial y profundamente ligada al territorio.

EL ENCUENTRO

Artistas, creadores, líderes de opinión, aliados e invitados especiales fueron convocados a vivir el primer gran momento de Colombiamoda 2026. No asistieron únicamente a una pasarela: hicieron parte de una conversación cultural.

Una noche donde la moda, la música, la ciudad y la comunidad se encontraron alrededor de una misma idea: llevar el origen hacia el futuro.

El primer gesto

La invitación abrió el primer capítulo del recorrido.

Concebida como un gesto de expectativa, fue el punto de entrada a una experiencia donde cada detalle tenía un lugar dentro de la narrativa.

Más que una convocatoria, fue una señal: algo estaba por revelarse desde Medellín hacia el mundo.

Gente

Cada conversación, llegada y encuentro hizo parte del universo de Artisan Gang In The City. La ciudad se convirtió en escenario y los invitados, en parte activa de la narrativa.

Una comunidad reunida alrededor del craft, la música y la cultura contemporánea.

Quienes hicieron parte del encuentro amplificaron el espíritu del encuentro desde distintas miradas. Su presencia hizo de la noche un punto de conexión entre moda, cultura y ciudad, extendiendo la conversación más allá de la pasarela.

BEHIND THE SCENES

El backstage reveló la precisión detrás de cada gesto: pruebas, ajustes, manos, texturas, movimiento y preparación. Un proceso donde la colección tomó forma antes de salir a escena.

Detrás de Artisan Gang In The City hubo oficio, tensión y detalle. La parte invisible de una noche creada para permanecer.